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La función en su esencia

La compañía tiene como primer objetivo trabajar en base al clown y a las destrezas acrobáticas y malabarísticas, fusionadas con el toque mágico de la música. La función en su esencia es la risa, factor tan importante que hoy en día ha ido desapareciendo de la cara de muchos ciudadanos por diversos motivos que han caducado en lo que hoy conocemos como stress y depresión. Es por este motivo el origen del nombre de nuestra obra Una Hora en las Nubes, pretendemos y deseamos que los niños se sientan más niños que nunca, y que los adultos vuelvan a ser niños, transportándose y conectándose con nuestra nube, una nube que los desconecta por el transcurso de una hora de los problemas y de la realidad terrenal. Queremos compartir la magia del circo-teatro con todas las personas, queremos enfocar todas nuestra energías a través de lo que más nos gusta, el circo, el teatro y la música, que en su fusión logran transmitir la ilusión de la risa, los sueños y la fantasía.
Nuestra obra está dirigida a todo espectador, tiene una duración de sesenta minutos casi exactos, y se trabajan personajes que van creando situaciones en base a su inocencia, a sus destrezas y a sus propios sueños y dificultades. Hay un cuarto integrante que corresponde al cincuenta por ciento de la función; la música.
El aspecto musical es de fundamental trascendencia ya que a través de su comunicación nos echa a volar la imaginación, puesto que obtenemos un adorno decorativo, cuya capacidad de "comunicación", de conmover al espectador, de ponerlo en contacto con sus emociones y sentimientos obedece a la capacidad creativa e imaginativa de los músicos; en definitiva la genialidad y el compromiso de estos . Pero al referirnos a esto estamos también hablando de Lenguaje. Y bien se sabe que la música es uno de los lenguajes universales: un lenguaje que atraviesa todas las barreras, todos los obstáculos, incluso más allá de lo que nuestra conciencia puede traernos, para retransmitirnos sentimientos que alguna vez pudimos haber experimentado, o bien que nunca habíamos sentido, debido a que nuestras rutinas diarias nos alejan de nuestra esencia, de nuestros sentimientos más puros: eso es lo que puede provocar la música. Todo esto como lo mencionamos anteriormente va de la mano con el teatro y el circo, pero estos dos últimos con la dependencia de un factor muy importante la expresión corporal. En toda performance circense y teatral la expresión corporal es el factor de mayor importancia, puesto que sin esta, se perdería ese plus que nos logra conectar con la irrealidad y la realidad a la vez. Hay una frase que consideramos muy sabia y concreta expresada por el autor estadounidense Henry Miller: El clown es el poeta en acción. Y esto es de mucha veracidad ya que en escena es dónde se deben dejar y demostrar todos los sentimientos sentirse como uno mismo, es decir ser verdadero, auténtico.
Hoy en día ha nacido una nueva forma de hacer circo, conocida como circo contemporáneo, en dónde la danza, el teatro, el circo, la expresión corporal, el paroxismo acrobático, la delicadeza de los elementos y la magia en sí se han confabulado para traernos esto que es tan extraordinario. Podríamos intentar constituir algunos parámetros que han conformado el circo tradicional acudiendo a la documentación existente desde finales del siglo XVIII , al lado de los que intervienen en los circos a partir de la década de los años 80.
En este sentido el circo tradicional se basa en una estructura que crea ciertas diferencias con las que se favorece el molde ideado por el circo contemporáneo. En el circo tradicional, los números se suceden sin nexo de unión entre ellos, sin continuidad argumental, siendo el jefe de pista el que los va presentando. En el circo actual se trabaja sobre un guión con continuidad teatral en el que el hilo conductor viene dado por un personaje o por la propia sucesión de las imágenes circenses. Este nuevo espectáculo sigue unas leyes: se desarrolla a una velocidad de ensueño, la magia sucede a la magia, y no hay tiempos muertos ya que romperían el encanto que deja al espectador asombrado y pasivo a merced de las sorpresas que desfilan ante sus ojos.
Es todo esto lo que pretendemos entregar a través de nuestra obra, más allá de cualquier dificultad, de cualquier problema, buscamos la forma, el contenido, y la fineza de esta.

El circo como forma de espectáculo está en constante evolución. Lugar de intercambio de ideas, de expresión de culturas diferentes y de reflexión, es un arte vivo, abierto al mundo.
(Cirque Eloize)

estas escuchando outro -nicole andreu